Querría

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Christopher Thompson nació en Grimsby en 1969 y se formó en la Royal Academy Schools. Las pinturas de Thompson se originan tanto de las ideas y pensamientos del propio artista como de las experiencias de su propia vida y del mundo que lo rodea. Trabajando a partir de estudios de retrato finamente observados, Thompson manipula estas “verdades” con recuerdos imaginarios apropiados de otros lugares, tejiendo una ficción enigmática que adquiere una nueva realidad sobre lienzo. Capturado en su delicada técnica pictórica y en una paleta a menudo sometida, las composiciones de Thompson retratan el drama humano inherente a los gestos, las miradas y las emociones. Al combinar sus fuentes imaginadas con precisa observación, su obra atraviesa la división entre lo real y lo ficticio, un paso alejado de la realidad, pero completamente auténtico. Su obra expresa una fascinación con la unión y la individualidad, con lo que se habla y no se dice. A veces sus individuos parecen solos y separados – perdidos en sus propios pensamientos solipsistas – en otros sus figuras son relacionales e interactivas, expresivas y conscientes unas de otras. En cada composición, Thompson atrae al espectador hacia el mundo que ha creado; nuestro diálogo con sus personajes es tanto una parte de la historia que se despliega como el lienzo mismo.

El Kanka QUERRÏA

Lacaton y Vassal ganan el Pritzker 2021 por “responder a las emergencias climáticas de nuestro tiempo”

  • El galardón, considerado el Nobel de arquitectura, ha recaído en los dos socios guiados por el pragmatismo y la modestia para la construcción de sus edificios

Reconstruir en lugar de destruir, ahorrar en lugar de gastar. Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal han levantado edificios guiados por el pragmatismo y la modestia, en una época de grandes estrellas y presupuestos desorbitados, y hoy su trabajo les ha convertido en los nuevos ganadores del Premio Pritzker, considerado el Nobel de arquitectura.

Anne Lacaton (1955, Saint-Pardoux, France) y Jean-Philippe Vassal (1954, Casablanca, Marruecos) están casados y son socios fundadores del estudio Lacaton & Vassal (1987), un estudio con sede en París. Su trabajo, una treintena de proyectos, se ha concentrado en Francia y algunos países africanos. Fuera de su país son grandes desconocidos para el gran público, pero su trabajo ha ganado proyección en los últimos años justo por ir contracorriente.

Entre sus proyectos se encuentran proyectos dispares: grandes renovaciones de edificios públicos como la del Palais de Tokyo en París o el centro de exposiciones FRAC de Dunquerque. Conviven en su portofolio con otras que podrían considerarse menores, como la renovación de tres modestos edificios de alquiler social en Burdeos, que les valió el Premio Mies van der Rohe en 2019.

Su trabajo, según el fallo del jurado, entraña un fuerte “espíritu democrático” y ha conseguido “renovar” y “revitalizar” los legados de la arquitectura moderna. “Su trabajo responde a las emergencias climáticas y ecológicas de nuestro tiempo -subraya el fallo-, así como urgencias sociales, particularmente en el ámbito de vivienda urbana

Para entender la filosofía de esta pareja de arquitectos hay que ir más allá de las imágenes de sus austeros edificios. El Premio Mies Van der Rohe reconoció en 2019 la genialidad de su renovación de tres modestos edificios de viviendas de alquiler público en el Grand Parc de Burdeos en 2017. El proyecto, convocado por la oficina de vivienda de la ciudad y una vez descartada su demolición, tenía por objeto mejorar el aislamiento de los edificios.

Los arquitectos construyeron una serie de terrazas en toda la fachada, recubiertas con un material transparente que, además de aislar el edificio, conseguía añadir una veinte metros cuadrados de espacio al aire libre por cada vivienda. Mataron dos pájaros de un tiro, eficiencia energética y habitabilidad, y no se pasaron ni un euro de lo presupuestado.

“La transformación es la oportunidad de hacer más y mejor con lo que ya existe. El derribo es una decisión fácil y de corto plazo. Es una pérdida de muchas cosas: una desperdicio de energía, desperdicio de material y desperdicio de historia. Además, tiene un impacto social muy negativo”, asevera Lacaton en el comunicado del fallo.

Sus filosofía es todo una declaración de intenciones en un sector marcado por los ‘megaproyectos’ y los presupuestos desorbitados. Hay que viajar hasta África para encontrar el génesis de la doctrina arquitectónica de la pareja. Ambos se conocieron en los setenta cuando estudiaban arquitectura en Burdeos (Francia), pero al finalizar sus estudios, Vassal se fue a vivir a Nigeria para trabajar en urbanismo. “Nigeria es uno de los países más pobres del mundo pero su gente es tan generosa, hacen todo con muy pocos recursos. Realmente fue como una segunda escuela de arquitectura”, recuerda Vassal.

Lacaton solía visitar a su actual marido, y, en una de esas estancias, hicieron el que sería su primer proyecto conjunto; una choza de paja, construida con ramas de arbustos, que estuvo en pie dos años. A partir de esta experiencia, se prometieron no demoler lo que podría ser renovado y apostar por hacer sostenible lo que ya existe.

Esa máxima se cumple en la renovación de las viviendas de alquiler social de Burdeos, y en proyectos similares de viviendas sociales que han realizado a durante más tres décadas de trayectora. “Hay una humildad en su enfoque, que respeta el objetivos de los diseñadores originales y las aspiraciones de los ocupantes actuales”, defiende el jurado.

En 1993, el ayuntamiento de Burdeos le encargó renovar la plaza Leon Acoc de Burdeos, el objetivo era “embellecer” la plaza. Ambos estudiaron el lugar, hablaron con los vecinos, muchos de ellos jugaban a la petanca bajo los árboles del parque. Concluyeron, y así lo comunicaron al ayuntamiento, que no había mucho que hacer, todo estaba en su lugar, simplemente había que reemplazar la grava, tratar los arboles y modificar levemente el tráfico. No había nada que construir, solo otorgar un potencial a lo que ya existía.

Esta máxima de “mínima intervención” y “respetar el pasado”, se repite en las renovaciones del Palais de Tokio, donde apostaron por dejar al descubierto las huellas del proceso de restauración con materiales en bruto; o el gran centro de exposiciones FRAC de (Dunquerque, Francia) donde en vez de modificar el edificio original, una imponente fábrica de barcos, crearon una replica por menos presupuesto.

Pero más importante que el presupuesto y el pragmatismo de sus propuestas para Lacaton y Vassal son las personas que habitan los edificios. Ambos creen que los edificios que se restauran o los que se crean de nueva planta solo son hermosos cuando la gente “se siente bien en ellos, cuando la luz interior es hermosa, el aire es agradable, y cuando hay un transición fácil entre interior y exterior”. “Nuestro trabajo consiste en resolver limitaciones y problemas, y encontrar espacios que puedan generar usos, emociones y sentimientos”, explica Vassal.

Entre sus obras más significativas se encuentran la Casa Latapie (1993), una de sus primeras viviendas privadas, la renovación de las viviendas sociales de la Tour Bois le Prêtre, el École Nationale Supérieure d’Architecture de Nantes, la Casa Cap Ferret, las viviendas sociales Ourcq-Jaurès en Paris y un edificio de oficinas y viviendas en Chêne-Bourg en Ginebra. Lacaton y Vassal compaginan la docencia con su trabajo como arquitectos en universidades de todo el mundo.

El estudio que fundaron ha recibido numerosas condecoraciones como el BDA Grand Prize (2020); el Global Award for Sustainable Architecture, la medalla Heinrich Tessenow (2016), la International Fellowship from the Royal Institute of British Architects, 2009, el Grand Prix National d’Architecture de Francia (2008) o el Premio Mies Van der Rohe de arquitectura contemporánea de la UE.

Anne Lacaton es la sexta mujer vez que recibe este premio convocado por la Fundación Hyatt. El Pritzker ha recaído en anteriores ediciones en arquitectos como Zaha Hadid, Norman Foster y Oscar Niemeyer, entre otros.

Fotos: Lacaton & Vassal: la arquitectura que no se ve pero que transforma | Cultura | EL PAÍS javascript:void(0)

Por el mismo coste que el aislamiento al que obliga la nueva normativa, Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal rodearon tres bloques de viviendas con una nueva fachada que no solo aisló los pisos, también los amplió 20 metros con una galería que cumple el papel del aislante. Esa misma propuesta –ampliar para aislar con una estructura auto-portante por el mismo coste, levantada en dos semanas y sin desplazar a los inquilinos– la habían levantado en París (Torre Bois le Prête, 2011) o St. Nazaire, 2014. Siempre con Druot y Hutin. En 2019 estas intervenciones recibieron el premio Mies van der Rohe de la Unión Europea.

1Transformación de 530 viviendas en Burdeos, 2017 Por el mismo coste que el aislamiento al que obliga la nueva normativa, Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal rodearon tres bloques de viviendas con una nueva fachada que no solo aisló los pisos, también los amplió 20 metros con una galería que cumple el papel del aislante. Esa misma propuesta –ampliar para aislar con una estructura auto-portante por el mismo coste, levantada en dos semanas y sin desplazar a los inquilinos– la habían levantado en París (Torre Bois le Prête, 2011) o St. Nazaire, 2014. Siempre con Druot y Hutin. En 2019 estas intervenciones recibieron el premio Mies van der Rohe de la Unión Europea.

  • Hacía poco que Lacaton & Vassal trabajaban juntos cuando en su ciudad les encargaron embellecer esta plaza. Fueron varios días a hablar con los vecinos. Comprobaron que los árboles estaban bien puestos –en el perímetro, junto a los bancos para crear sombra-. La gente jugaba a petanca. No entregaron dibujos sino un informe: el embellecimiento no era posible, la plaza ya tenía encanto. Propusieron limpiarla más a menudo. El Ayuntamiento aceptó.

2Plaza de Léon Aucoc en Burdeos, 1996. Hacía poco que Lacaton & Vassal trabajaban juntos cuando en su ciudad les encargaron embellecer esta plaza. Fueron varios días a hablar con los vecinos. Comprobaron que los árboles estaban bien puestos –en el perímetro, junto a los bancos para crear sombra-. La gente jugaba a petanca. No entregaron dibujos sino un informe: el embellecimiento no era posible, la plaza ya tenía encanto. Propusieron limpiarla más a menudo. El Ayuntamiento aceptó.

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  • Esta remodelación puso de moda los muros de obra decapada en centros de arte contemporáneo. Fue involuntario. Lacaton&Vassal recibieron el encargo de la reforma del edificio decó con las obras ya empezadas. Decidieron ahorrar no enyesando las paredes que habían quedado descubiertas y dejando las columnas e instalaciones vistas. El Pompidou ya lo había hecho. Pero esta vez la versión no era pop si no povera. Y práctica: ganaron 20.000 metros cuadrados útiles.  

3Palais de Tokyo en París, 2012-2014 Esta remodelación puso de moda los muros de obra decapada en centros de arte contemporáneo. Fue involuntario. Lacaton&Vassal recibieron el encargo de la reforma del edificio decó con las obras ya empezadas. Decidieron ahorrar no enyesando las paredes que habían quedado descubiertas y dejando las columnas e instalaciones vistas. El Pompidou ya lo había hecho. Pero esta vez la versión no era pop si no povera. Y práctica: ganaron 20.000 metros cuadrados útiles.

Con materiales plásticos y flexibles y espacios intermedios –como el de la casa para la familia de Anne-, los arquitectos levantaron varios grupos de viviendas como estas 23 en St. Nazaire. 4Viviendas en Trignac, 2010 Con materiales plásticos y flexibles y espacios intermedios –como el de la casa para la familia de Anne-, los arquitectos levantaron varios grupos de viviendas como estas 23 en St. Nazaire.

Este proyecto es el principio de todo. La familia de Anne Lacaton quería ampliar su casa de verano. Tenía poco dinero. Propusieron agrandarla como los invernaderos de la zona. En invierno conseguirían que el sol caldeara esa zona intermedia y se convertiría en un aislante que rebajaría la factura energética. En verano, abrirla sería suficiente para ventilar y aprovechar la sombra. El coste fue muy bajo. 5Casa Latapie en Floriac, 1993 Este proyecto es el principio de todo. La familia de Anne Lacaton quería ampliar su casa de verano. Tenía poco dinero. Propusieron agrandarla como los invernaderos de la zona. En invierno conseguirían que el sol caldeara esa zona intermedia y se convertiría en un aislante que rebajaría la factura energética. En verano, abrirla sería suficiente para ventilar y aprovechar la sombra. El coste fue muy bajo.

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  • Un pino atraviesa los forjados de esta casa, construida rodeándolo, para no perder la sombra y no tener que talar el árbol.

6Vivienda en Cap Ferret, 1998 Un pino atraviesa los forjados de esta casa, construida rodeándolo, para no perder la sombra y no tener que talar el árbol.

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  • Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal respetaron la icónica nave portuaria de Dunkerque cuando les pidieron ampliar el Centro de Exposición de Arquitectura de Dunkerque. Mantuvieron la cubierta a dos aguas y la replicaron actualizando los materiales y aligerándolos para doblar el espacio.

7FRAC Dunkerque, 2013 Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal respetaron la icónica nave portuaria de Dunkerque cuando les pidieron ampliar el Centro de Exposición de Arquitectura de Dunkerque. Mantuvieron la cubierta a dos aguas y la replicaron actualizando los materiales y aligerándolos para doblar el espacio.

En el último proyecto de la pareja de arquitectos, su insistente cruzada por utilizar las galerías para aislar, ahorrar energía y ganar luminosidad, ha sido, finalmente, construida desde cero, no para reparar un edificio existente.

8Torre de apartamentos y oficinas en Ginebra, 2020 En el último proyecto de la pareja de arquitectos, su insistente cruzada por utilizar las galerías para aislar, ahorrar energía y ganar luminosidad, ha sido, finalmente, construida desde cero, no para reparar un edificio existente.

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