“De aquellos tiempos lo único que conservo es mi nombre”.

Ni la misma casa, ni la misma ciudad, ni los mismos amores, ni las mismas costumbres, ni los mismos libros, ni los mismos amigos. De aquellos tiempos lo único que conservo es mi nombre”. “Ayer y hoy”, José Emilio Pacheco

Art Infinitus on Instagram: “Gabriele Münter - Flowers on a Blue-Black Background, c.1935-40 Gabriele Münter (Berlin, 19 February 1877 – 19 May 1962) was a German…”
Gabriele Münter – Flowers on a Blue-Black Background, c.1935-40

Gabrielle Münter (1877-1962) es una de las grandes pintoras del expresionismo. Y cuando pinta sus flores, podemos observar que su pincelada gruesa, casi rústica, de colores vibrantes, cargada de intensidad y que no se detiene en el detalle, no reproduce a la flor con su aspecto “real” sino de acuerdo a las sensaciones que le provoca, a su propia manera de “percibirla” . En la pintura expresionista, el artista deforma la realidad en función de expresar lo que siente. Por eso, las flores de Gabrielle Münter no son pétalos y colores, sino que son pétalos, colores y las emociones de la artista.

Desayuno de los pájaros (1934).

Gabrielle es conocida por participar en el grupo expresionista El jinete azul.

Su estilo tiende a la abstracción, a la simplificación, con colores fuertes, puros, en zonas bien demarcadas por un grueso contorno, herencia del cloisonismo postimpresionista (la técnica de “compartimentar” los colores inspirada en los vitrales medievales, que desarrollan Anquetin y Bernard, e imponen Gauguin y Van Gogh).

También es conocida por su vida sentimental, ya que durante unos años es la pareja de Kandinsky.

Pero por sobre todas las cosas, la historia del arte está en deuda con ella por salvar un importantísimo legado de “arte degenerado” (como nombran los nazis a todo lo que no entienden y, por supuesto, destruyen).

En 1937, los nazis clausuran una muestra donde Münter expone sus obras. Se inicia la persecución a los artistas de vanguardia. Lo que resulta curioso es que el ultranacionalismo nazi no sospecha que aquello que considera contrario al espíritu alemán (específicamente el Expresionismo), termina siendo hoy el reflejo del verdadero espíritu alemán, tan cargado de sentimiento.

Münter llega a poseer unos 80 cuadros y 300 dibujos del grupo El jinete azul (fundamentalmente de Kandinsky). Los esconde en el sótano de su casa, cuya entrada oculta, y la oculta tan bien que quienes van a confiscar las obras de arte no logran encontrar nada no sólo en una, sino en tres ocasiones.

Pero esa imagen de heroína de la historia del arte se agranda más aún cuando entendemos que, a pesar de sus dificultades económicas (debido a no poder trabajar por estar proscripta) y la terrible crisis general durante la guerra y la posguerra, Gabrielle no se deshace de ninguna de las obras que atesora en secreto, que ya en ese momento son valiosas. Y así resiste años, para terminar regalándole a la ciudad de Múnich y a la humanidad una de las mejores colecciones de arte expresionista de todo el mundo.

3 minutos de arte
Everyboy’s talking – Harry Nilsson 

Todo el mundo me habla,
yo no oigo una sola palabra de lo que dicen,
solo los ecos de mis pensamientos

La gente se para y mira,
yo no puedo ver sus caras,
solo las sombras de sus ojos.

Me voy a donde el sol sigue brillando,
cruzando la lluvia torrencial.
Me voy al lugar en el que mi ropa encaja con el tiempo.

Chocando con los vientos del noreste,
surcando las aguas sobre una brisa de verano,
y dando saltos sobre el océano como una piedra
.

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