EL DESERTOR

 
Este llevar clavado
En la mitad del paladar dormido
El anzuelo cerril de la belleza
Siempre intratable y terco
Y que tira de mí cuando menos lo espero
Contra toda corriente si es el caso
Contra toda razón
Contra todo sentido acumulado
Y sin dejarme ver siquiera
Si esto es o no pecado
O dónde está el sedal de ese pecado
 
Tomás Segovia
 
 
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